Textos

Esquivelansias – Textos

 

Cóncavo deseo

mi noche es amplia
tu cuerpo vasto
mis piernas se flanquean
a medida de tu ansia

tu mirada entreabierta
extraviada vehemencia
tu boca en susurro dicta
la ruta encendida

flecha dardo amalgama
el cuerpo volcánico
culebra que horada
el apretado centro

te tengo un momento
húmedo de lava
convulso revuelto
mi cóncavo deseo

que atraviesa la tormenta
en la intensidad del rayo
la dura nube llovizna
en estremecedor trueno

 

Bulbo de tiempo

quise soñar
la arena en mi reloj
cruzó su bulbo de tiempo
no llegué al amanecer
y a tocarte el corazón
ni siquiera a destiempo

hay una historia vacía
no olvidada no conclusa
la fábula que no quise leer
la realidad del día
y mi quimera de ensueño
en el insomnio perdida

 

Moneda al aire

Tiré una moneda al aire
y el azar no era distinto a mi pensamiento
elegí el jardín de cardos
de flores secas
y la gastada conciencia de mi lugar feliz
tuve fortuna de hacer eco en su silencio
sin ruegos ni consuelo
el imposible acertijo que ya no quiere descifrarse
me encontré con una soledad generosa
llena de dulzura
como una hermana con quien se llora hasta el cansancio
entre mis manos tierra árida
pétalos ásperos
de amores ajados
y besos que no llegaron a su destino
sí, me pesa el tiempo
el que se invierte en el recuerdo
desperdiciado en preguntas sin respuesta
me pesa el tiempo caudaloso
perdido en cada palabra no dicha
en cada caricia disecada
monstruo tiempo desafiando a la suerte
cuando de nada sirve deshojar flores
un sí un no nunca bastan
en la suma de cada movimiento
siempre tuve la certeza
pero quise creer en ese amor

 

El armario

los recuerdos del armario ahora son basura
deseché algunos besos aun dolientes
una prenda que la prisa dejó en el entrepaño
el souvenir del viaje del encuentro
la pluma de escribirle versos
una bufanda que me abrigó en su ausencia
mis botas atierradas de salir a buscarle
los regalos nunca entregados
tiré en el cubo las ganas de sentirme enamorada
y pesadas las caricias con que quise olvidarle
se fueron hasta el fondo
removí la pintura vieja de la pared
pinté de color nuevo los restos de moho
mi rostro de antaño
que aunque quiera ya no es mío
todas mis culpas impregnaron el armario
como olor de una nostalgia
como mancha de una lágrima escurrida
absorbida por el tiempo
los boletos de autobús no deben conservarse
ni guardar los afectos en el cofre de tesoros
que no haga polilla el amor en el armario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s